martes, 29 de diciembre de 2009

Una mente perdida

Una extraña sensacion se adueñaba de mi cabeza, un poco perdida entre recuerdos y situaciones desagradables. Las horas pasaban y solo la culpa se hacia presente, abrazando hojas y letras dejaba que las lagrimas se deslisaran suavemente para que cada una recordara mis motivos y razones para odiarme las horas restantes del dia...
Sentia que cada parte de mi cuerpo se terminaba con cada palabra que escribia, mi corazon era el unico que seguia intentado vivir. Dejaba que cada dolor aumentara con los minutos que pasaban, estaba segura.. crei que todo habia terminado aun sin saber cual seria la respuesta y si realmente habia un fin.
Aun no estoy segura cual sera el resultado de todo esto, pero ahora todo es distinto.. mis palabras estan frente a un corazon sincero y feliz, Un corazon que quiere que siga viviendo.. que continue amando... enamorado de aquel hombre diferente... aquel que toma simples palabras, uniendolas con suspiros y sentimientos verdaderos, para crear aquello invisible a simples ojos.
Hoy mi corazon lucha por ganarle a mi mente, mi corazon esta seguro de sus sentimientos y no quiere dejarlos de lados esta vez. Mi cuerpo esta cansado, dolido y herido pero se siente protegido con la felicidad de estas palabras...

Te amo Ignacio, cada suspiro y sentimientos son sinceros.. desde lo profundo de mi extraño y perdido corazon.

miércoles, 7 de octubre de 2009

Mi hermoso cielo

Una suave luz entraba por la ventana, después de unas eternas horas de dormir. Se sentía una brisa cálida... suave. Aun dormías, descansabas después de una agitada semana. El sol iluminaba tu cara, estabas tranquilo ya era tiempo de descansar y dormías sin intenciones de despertar, tal vez soñabas o tan solo disfrutabas el momento.

Era como si de verdad pudiera estar contigo, era una hermosa mañana y tú dormías tranquilamente. Se podía ver un hermoso paisaje desde tu ventana, agradable, relajante. Yo sin saber como había llegado, te observaba de lejos, tenia unas ganas de abrazarte pero no quería despertarte. Te acomodabas, pronunciabas una que otra palabra y volvías a tu sueño.

Las horas pasaban, no sabia que hacer. Estaba ahí junto a ti... a unos centímetros de distancia, Tal vez podría tomar tu mano, tal vez podría susurrarte al oído o tan solo te podría mirar mientras descansabas. El sol brillaba aun mas, al mirar por la ventana, un suave viento se podía sentir, bailaban y bailaban las hojas… era un hermoso día… si que lo era.

Me senté a tu lado, dormías plácidamente. Un suave beso en tu frente, quería que supieras que estaba ahí, que despertaras y que a lo mejor me vieras. Te extrañaba, tus palabras... Tus sentimientos… a ti. Aun dormido yo te miraba atentamente, no habías cambiado mucho, aun tan bello... Aun una hermosa flor.

Sentí la necesidad de decirte algo, mucho tiempo había pasado. Me sentía culpable no había dado explicaciones y tu ni siquiera sabias por que me había ido. Aun que tal vez no me escucharas deje que palabras nacieran

“Mi pequeña flor, Te amo… Infinitamente”